Mi libro de este verano es La falsa medida del hombre, de S.J. Gould. No lo he terminado aún, primero porque es muy gordo, con letra muy pequeña y muchas (demasiadas) matemáticas. Además lo estoy alternando con otras lecturas más playeras.

En el libro Gould hecha por tierra todos los argumentos racistas y sexistas que defienden la capacidad hereditaria de la inteligencia, catalogándola jerárquicamente (adivine el lector el orden de la escala). Es un poderoso ataque en contra del biodeterminismo biológico, que tanto daño ha hecho y hace.

El caso es que por donde voy (casi la mitad) me han llamado poderosamente la atención dos hechos:

En primer lugar, que muchos científicos de renombre (Broca por ejemplo) cometieron un fraude inconsciente. Es muy fácil mentir, modificar datos, ocultar información…etc, pero estos hombres estaban absolutamente convencidos de que actuaban con objetividad (el método de Broca era considerado el paradigma de la objetividad científica). Sus trabajos se basaban en medidas objetivas (mediciones de cráneos, pesos de cerebros…) medidas en las cuales era imposible ser parcial: se tomaba un dato y se apuntaba. Así que cuando esos estudios demostraron la inferioridad de los negros, de la mujer, y de las clases inferiores estuvieron convencidos que lo habían demostrado científicamente, y que era cierto.

Pues bien Gould demuestra como unos datos aparentemente tan inmodificables como una medida (un número) eran, inconscientemente, desplazados hacia los deseos del que medía. Y esto enlaza con la segunda idea que me ha llamado la atención.

Resulta que esta imparcialidad inconsciente estaba relacionada con una variante del método científico al uso, (incorrecta, pero difícilmente evitable a veces, por muy científicos que seamos) el razonamiento en círculo. Consiste en, partir de una conclusión de partida, que tomamos como cierta (los negros son inferiores por ejemplo), tomamos unos datos objetivamente, los interpretamos de acuerdo a nuestra conclusión y tachán! nuestra conclusión se confirma (cómo no).

Parece una chorrada, pero no lo es, y cuántas veces a lo largo de la historia de la investigación científica se habrá caído en un error semejante…

De momento en el libro, una de las lecciones más valiosas que he extraído es esa: el razonamiento en círculo es un gran enemigo de toda investigación. Si grandes científicos cayerón en él, los científicos de hoy en día deberían estar muy alerta para no caer en una falacia como esa.