Lo primero (en Primaria) fue aquel cajón de sastre llamado Conocimiento del Medio donde igual te hablaban del cuerpo humano que de la revolución industrial. Más tarde, en 3º de E.S.O. tras haber dado ya algo de física y química, tuve mi primer contacto con la biología.

No recuerdo si fue una asignatura como tal, o si estaba dentro de otra cosa. El caso es que recuerdo muy claramente al profesor dictando citología básica. Se puede decir que lo primero que aprendí realmente de biología fue sobre las células: células procariotas y eucariotas, los orgánulos básicos, el núcleo y poco más.

Fue en 4º de la E.S.O. (creo) cuando tuve por primera vez una asignatura llamada Biología (en realidad se llamaba Biología y Geología) y repetimos y ampliamos nuestras ideas sobre la célula, dimos el “funcionamiento” básico de las plantas, del cuerpo humano… hablamos también de la Tectónica de Placas y de las fallas (las que se queman no, las otras). Aquí tuve también mi primer y fugaz contacto con Mendel (fue amor a primera vista) y oí lo poco que me iban a enseñar sobre evolución.

En 1º de Bachillerato y en 2º ya nos fuimos preparando para el Selectivo, y aunque la asignatura se llamase Biología, perfectamente se podría haber llamado Bioquímica: la mayor parte era hablar de lípidos, proteínas, ácidos nucleicos… y otra vez algo de Citología. Y también algo sobre Inmunología (las defensas del organismo, el SIDA y demás). Es básicamente eso lo que se exigía para la P.A.U.. El tema sobre mendelismo no lo dimos: al final no “entraba” para el Selectivo.

Abro un paréntesis para decir que este es mi caso: un colegio religioso (pero legal, ciencia y religión estaban separadas, como debe ser) y tal y como lo recuerdo (creo que no se me olvida nada importante). De todas formas no creo que lo que haya dicho le suene muy raro a nadie: el plan de educación es en teoría igual para todos. Y el Selectivo idéntico (o casi idéntico) en toda España.

Recuerdo perfectamente como nos hablaban de las leyes de la Termodinámica en Química. Y de la mecánica clásica (Newton) en los primeros cursos de Física (y luego de la relatividad). Es lógico: no se pueden explicar esas asignaturas sin saber el alma de ellas. Tampoco se puede dar Filosofía sin conocer a los griegos, ni Lengua sin saber leer.

Así que: ¿por qué narices apenas oí hablar de la evolución en todos esos años? Era algo que estaba ahí, nadie lo negaba ni lo ponía en duda (y recuerdo a mi profesor quejarse amargamente cuando el foyón creacionista empezó en E.E.U.U) pero no hubo ningún año un tema llamado La Teoría de la Evolución o Evolución y Biología. Nadie nos dijo que los organismos eucariotas aparecieron a partir de los procariotas incorporando a otros organismos en su interior. Es cierto que sí que me acuerdo del erróneo dibujo de los embriones de Haeckel, y de la famosa imágen en la que se compara un brazo de ballena, murciélago, gato y hombre. También nos contaron la historia de la jirafa, Lamarck y Darwin (demostrando que el lamarckismo no es válido).Pero repito, poco más recuerdo yo de un tema que hoy veo imprescindible.

De algo que sí que recuerdo como si lo tuviese delante es de un párrafo del libro de Ética (una asignatura de 3º de E.S.O. que era una especie de preparación a la Filosofía) en el que ponía que, aunque la Teoría de la Evolución era la mejor explicación hasta el momento para explicar la aparición de los organismos, no tenía todas las respuestas y “patinaba”, por ejemplo, a la hora de explicar estructuras complejas como el ojo (sic). No creo que estuviese hecho a mala fe, en ningún momento se hablaba de “teorías alternativas” (pues no las hay) ni se ponía en duda la evolución. Más bien veo una gravísima falta de documentación en el escritor. Un error puede ser grave, pero en un libro de texto es desastroso, y ese lo era.

Nada en Biología tiene sentido si no es a la luz de la evolución. La frase de Dobzhansky (¿lo habré escrito bien?) está repetida a la saciedad porque es cierta. La mayoría de gente de mi curso salió del colegio con unos buenos conocimientos de “biología”, pero no eran más que ideas sueltas: faltó la argamasa que las unía todas.

He soltado todo este rollo porque limpiando he encontrado el que nunca fue mi libro de Biología de 1º de Bachillerato. En 1º y 2º nuestro profesor optó por dar apuntes hechos por él mismo (gran elección: arrasamos en general en el Selectivo, y yo usé los apuntes de 2º en 1º de carrera) pero yo ya lo había comprado. Lo abrí con recelo y me encontré con un libro exisitamente presentado, muy bien explicado y con sus temas correspondientes a la Evolución (y conexiones con ella en las partes que lo requerían de otros temas)

No sé en quién recae la culpa de olvidar profundizar en lo que es el pilar de la Biología. (Cuidado: lógicamente no estoy diciendo que nos hablasen de deriva genética, o de los equilibrios interrumpidos. Pero que tampoco se quedase la cosa en “Darwin, la jirafa y los pinzones”¹). Cuando se hacen los planes de Educación de una asignatura (los haga quien los haga) supongo que habrá una mesa con un conjunto de expertos en la materia que se ponen de acuerdo sobre lo que se va a enseñar, así que si los químicos fueron muy explícitos en que se nos tenía que dar por saco con las leyes de la Termodinámica, ¿por qué no hicieron lo mismo los encargados de Biología?

Ahora nos quejamos cuando la gente suelta las tonterías que suelta, o cuando alguien (a través de la ignorancia) dice que el Diseño Inteligente es una sabia alternativa a la evolución. O cuando licenciados en Periodismo dicen que “Un nuevo fósil cuestiona la Teoría de la Evolución“. Es normal que se digan esas cosas: la gente no sabe nada de la evolución. Sabe que el hombre viene del mono, le suena (y confunde) la palabra selección natural, y en general ve todo como una sangrienta lucha en la que los más débiles son cruelmente eliminados.

Sé que este no es ahora mismo el mayor problema que existe en España: la inmigración, la vivienda, el terrorismo y Paris Hilton (me pregunto qué habrá comido hoy) copan los titulares a diario (y las entradas de muchos blogs). Ni siquiera es el mayor problema hoy en día referente a la Educación (está de moda discutir por eso que llaman Educación para la Ciudadanía. Lo confieso: no sé que es exactamente) y en realidad el caso en otras asignaturas es similar (seguro que cualquier historiador o estudiante de Historia podría decir lo mismo o más sobre su asignatura), pero he querido hablar de la que era mi asignatura favorita (gracias en parte a un gran profesor, que además siempre fue el mismo) defendiéndola aunque sea (lo sé) un problema algo trivial en la actualidad.

1. En realidad puede que no tenga razón, puede que no sea parcial porque es mi asignatura, y puede que no esté siendo justo porque, a fin de cuentas hay muchas asignaturas y deben darse todas por igual. Si un profesor dispone de X horas para hablar de la estructura de las proteínas, o de la replicación del DNA no puede estar citando la evolución constantemente, ni pretendo que lo hiciera, eso va destinado para los elegidos que acabemos en Biología (=P). En realidad todo esto no es más que mi opinión.