Hoy me he enterado de que el asunto del Toro de la Vega ha terminado, y ha terminado mal para el toro, porque al final no han asesinado al famoso Vaquerito por pequeño, pero otro ha ocupado su lugar así que estamos en las mismas. El caso es que la barbarie que tanto nos gusta se ha repetido una vez más.

Hay algo que me ha hecho mucha gracia: en la televisión ha salido un hombre, bastante enfadado ante la posibilidad de que la matanza no se llevara a cabo, que ha dicho: ¡Es que no es una tradición cualquiera! ¡Es una tradición de más de 500 años!… me he quedado a cuadros ante el argumento con el que este señor defendía la matanza que no he podido evitar reirme. Me habría tragado un ” Es que nos gusta hacer esto porque semos así” o ” Que se joda el toro, total es un animal” o cualquier cosa del estilo, pero lo de la tradición me recuerda por qué a veces el mundo no avanza, o lo hace tan despacio.

Porque claro, ¿cuántos siglos tienen”hermosas” tradiciones como la ablación o la lapidación? o mejor aún ¿por qué eliminaron una tradición como la crucifixión?. Deberíamos comprender y respetar tan loables actos de tradicionalidad.

Que no digo que las tradiciones sean malas, únicamente que defender algo con la excusa “Es una tradición” me parece tan burdo como negar la razón diciendo “Es que aquí no está escrito eso”

Quien dice que es una tradición puede que en realidad tenga vergüenza de admitir la verdad: que le gusta. Y ese es el único argumento que comprendo para defender esos actos.

La conmiseración con los animales está íntimamente unida con la bondad de carácter, de tal manera que se puede afirmar de seguro, que quien es cruel con los animales no puede ser buena persona.
[Schopenhauer]