En la organización familiar de los titíes, algunos jóvenes se quedan en el grupo después de alcanzar la madurez sexual con el fin de ayudar a cuidar las crías. Este comportamiento podría estar relacionado con un curioso fenómeno: el microquimerismo, que consiste en el acarreo de células o DNA extraño.

Al tratar de comprobar si las muestras de pelo de los titíes eran una buena forma de conseguir material genético se vió que aunque algunas células contenían el material genético propio del individuo, otras contenían el material propio sólo en un 50%, y el otro 50% correspondía al de un hermano gemelo bivitelino.

En posteriores pruebas se vió que este microquimerismo se cumplía en los 17 órganos estudiados, así como en los óvulos y espermatozoides. Efectivamente se cumplía también en las células germinales… las propias células germinales eran quiméricas.

El siguiente descubrimiento fue que una tití hembra que llevaba DNA de su hermano había producido una cría cuya madre genética era en realidad su tío. De 36 gemelos bivitelinos estudiados, 26 tenían células quiméricas en al menos un tejido.

Todos estos descubrimientos efectuados por la Doctora Corinna Ross, de la Universidad de Nebraska tienen importantísimas aplicaciones en la medicina, ya que se sabe que muchas enfermedades autoinmunes humanas tienen su origen en células quiméricas. Los embriones de los titíes gemelos comparten suministro sanguíneo y presentan placentas fusionadas, lo que permite el flujo de células entre ambos embriones. Averiguar cómo hacen los titíes para evitar el rechazo durante su vida ante la presencia de tantas células foráneas ayudaría a los investigadores, no sólo en la lucha contra las enfermedades autoinmunes, sino que podría mejorar los transplantes (tanto de órganos como de médula) impidiendo su rechazo.

Y para finalizar una explicación de la cooperación familiar de estos monos en base a estos hechos: cuando un tití cuida a “sus hijos” puede perfectamente estar cuidando a los hijos de su hermano, de esta forma a los titíes les sale más rentable cuidar de todas las crías del grupo, ya que no se sabe con cual de ellas pueden estar emparentados.

Fuente: Investigación y Ciencia nº 372. Septiembre de 2007