A todos nos parece adorable (o a casi todos) la imagen de un pequeño gatito, o de un bebé recién nacido, o de un cervatillo. Pero a pocos de nosotros nos parecen bonitos los murciélagos, el pez pelícano o la rana toro mejicana (por poner algunos ejemplos)

Pero ante todo ¿que es hermoso? ¿en qué nos basamos para decir que un gatito lo es, y que un rape no?

Panda rojoRata topo desnuda

¿A cuál prefieres abrazar?

En primer lugar la idea de belleza es por supuesto subjetiva. Calificamos a los animales según nuestro gusto, y consideramos que nuestra opinión es ley universal, cuando seguramente a un ácaro le pareceremos horriblemente feos…

Reformulemos la pregunta: ¿Qué nos parece hermoso?

En primer lugar, y fruto de nuestro prejuicio mamífero, nos gustan las cosas suaves y con pelo. Esto es bien utilizado por las crías de todos los mamíferos: intentan dar un aspecto desprotegido e indefenso que haga que no las abandonemos. Este instinto perdura en nosotros. De igual forma, y salvo excepciones, se puede ver una escala de asquerosidad (o de belleza) : mamíferos/aves-reptiles-anfibios/peces. Hay excepciones pero la mayoría de gente perfiere un perro o un gorrión a una serpiente. Y prefiere la serpiente a una rana. Cuanto más lejano está el animal seguramente menos nos guste. Sé que esto no es una ley universal, pero no está del todo equivocado decir que cuanto más cercano, más lo toleramos.

Algo que nos encanta son las cosas cabezonas y con los ojos grandes. Un bebé cuando nace lo es, y todo lo cabezón con ojos grandes que encontremos nos parecerá adorable (ejemplo del gatito otra vez) ¿Explicación de esta cabezonería? En muchos animales incluido el hombre, al principio crece más la cabeza que el resto del cuerpo. Más tarde el cuerpo crece más rápido que la cabeza, equilibrándose ambos.

Según Konrad Lorenz los seres humanos utilizan las diferencias características de forma entre el bebé y el adulto como importantes claves de comportamiento. De esta forma las características juveniles disparan mecanismos de liberación innatos para el afecto y la protección en los adultos. Así que cuando vemos una criatura con estos rasgos quedamos rápidamente desarmados. El valor adaptativo de este comportamiento está bastante claro.

Ahora que ya está claro que es lo que nosotros consideramos hermoso, podemos empezar a hablar de animales feos. Animales que, por desgracia han ido alejándose hasta lugares extremos de este canon de belleza. Para muestra un botón, he aquí varios animales que siendo un prodigio de la adaptación, se han ganado el título de feos:

Entre los mamíferos el ejemplo más típico es el del jabalí verrugoso (Phacochoerus)

Facóquero

Otro ejemplo recién descubierto para mí es el Almiqui (Solenodon cubanus)

Almiqui

Y no puedo dejar de mencionar al Heterocéfalo (Heterocephalus glaber) muy interesante por tratarse del único mamífero conocido eusocial.

Dentro de las aves, el Marabú (Leptoptilos crumeniferus) es posiblemente la menos agraciada.

marabu

La lista se hace más grande si incluimos a otras Clases: serpientes, ranas, peces abisales, medusas, hexápodos, miriápodos… En realidad ahora que lo pienso hay más animales “feos” que “guapos”, así que puede que los raros seamos nosotros…

Como se suele decir no están todos los que son ni son todos los que están. Este es un post en defensa de los animales “feos”, sinceramente animales como los murciélagos me parecen no sólo fascinantes sino hasta bonitos (¿soy el único que ve simpáticos a los murciélagos?). Otros nos parecen feos desde donde se miren… pero ellos no tienen la culpa.