Es fácil criticar las ideas o creencias del pasado desde nuestra cómoda perspectiva, y en realidad sería algo bastante injusto hacerlo. Cuento esta historia como curiosidad más que otra cosa, y como prueba de que en otras épocas de la historia, las mentes de la gente eran de lo más extrañas.

Durante la Edad Media era bien sabido que los gansos, a diferencia de otras aves, provenían de un “Árbol de los Gansos”. Esta leyenda cobró forma debido a que estas aves anidan en lugares de difícil acceso para el hombre, con lo que nadie había conseguido ver nunca un nido de ganso. De esta manera la idea del Árbol de los Gansos tomó forma…

Barnacla

Cuando un noble se interesó por la veracidad de esta historia, mandó emisarios a buscar el famoso árbol, y tras mucho viajar y buscar, uno encontró esto:

percebe

Para quien no lo sepa es un percebe (intocable en la actualidad por su precio) y en la Edad Media se hicieron su propia paja mental y llegaron a la conclusión de que el percebe era la fase juvenil del ganso: el pie del percebe sería el futuro cuello y las placas que lo protegen serían las alas. Estaba todo pensado.

Podéis pensar que es una historia realmente extraña, pero en realidad tiene su explicación: como durante la Cuaresma se puede comer pescado y marisco pero no carne (y entonces se cumplía a rajatabla) decidieron que no estaría de más incluir a patos y ánsares en el saco del marisco para poder comerlos tranquilamente. Y el percebe era la prueba.