7 cualidades imprescindibles en un buen investigador

Sé que actualmente la vocación científica no se encuentra en su mejor momento en España, y mi última intención es que huyáis agitando los brazos al leer esta entrada, pero veo necesario recordar que la carrera investigadora es muy dura y vocacional. La siguiente lista intenta resumir algunas de las capacidades que considero imprescindibles para llegar a ser investigador, aunque en realidad muchas de ellas lo son para casi cualquier trabajo.

1. Humildad ante el fracaso y ante los demás.

La primera lección que se debe aprender en la vida es que ni todo sale bien siempre, ni somos perfectos (aunque algunos estemos muy cerca). Bromas aparte, lo primero que deberías tener claro al entrar a un laboratorio, y siendo poco ortodoxo es que la vas a cagar mucho y muchas veces. Por eso mismo te van a corregir mucho y muchas veces. Esto no significa que seas un patán, pero todo el mundo mete la pata y todo el mundo tiene que aprender. Si no estás preparado, si tu ego no es capaz de soportar esto, y sobretodo, si no tienes la paciencia para empezar una y otra vez, y encajar que el trabajo de tu última semana, mes o (Darwin no lo quiera) año no ha servido para nada… entonces tienes un problema. Si eres capaz de sacar partido de tus errores… entonces aprenderás mucho y rápido.

2. Aventurarte fuera de La Comarca.

Hay gente que quiere investigar, pero es que encima quiere hacerlo en su ciudad, a ser posible en su barrio. Si no te atreves a salir de España, por lo menos deberías ampliar tus fronteras. Nada como cambiar de ciudad, conocer otros laboratorios. Casi seguro que tu lugar ideal no se encuentra cerca de tu casa. El secreto está en moverse, y con un poco de suerte terminarás estando en el lugar adecuado en el momento adecuado…

Si las oportunidades no van a Frodo, Frodo irá a las oportunidades.

3. English by a tube

Esto hace falta hasta para ir al baño. Puede que pienses que con más o menos poder leer los artículos tienes bastante. Pues no, necesitas un nivel de inglés mucho más decente. Y una vez lo tengas, averigua qué país es potencia en tu campo de investigación y aprende también ese idioma. O mejor aún, te ahorraré la búsqueda: aprende alemán.

Mai teilor is rich

4. Trabajar 25 horas al día

Los investigadores trabajan como mulas, cobran poco y encima son felices. Ignoro el gen que provoca esta anomalía, pero es así. Como le leí a Mulet en Amazings hace algún tiempo:

Solo los [alumnos] que preguntan donde hay que pedir la autorización para acceder al laboratorio los fines de semana son los que acaban publicando artículos y leyendo la tesis.

Si queréis haceros un tatuaje deberíais tatuaros esa frase en un sitio bien visible. Tiene más razón que un santo.

5. Saber investigar no es lo mismo que saber estudiar

Si eres una persona estudiosa, que saca buenas notas y se esfuerza durante la carrera, tienes la mitad del camino recorrido. Pero eso no es todo. La otra mitad no es estudiar y es lo que yo llamo “saber pensar”. Se puede ser un buen estudiante y un mal investigador, o ser un mal estudiante y un buen investigador. En cualquier caso, solamente la gente que es capaz de ser inovadora, tener ideas y solucionar problemas (que es lo que es investigar) puede tener éxito investigando. Poder memorizar 50 rutas enzimáticas no sirve de mucho si no le sabes sacar provecho a esa información cuando toca.

6.  Organización

La Libreta es el bien más preciado del científico, y por ello debe estar impecablemente aseada y organizada, dedicando un buen espacio de tiempo a ello. Piensa que vas a dedicar AÑOS a un proyecto, y todo debe estar minuciosamente explicado y detallado. Para facilitarte tu tarea no sólo a ti sino también a los demás. Personalmente yo soy muy de apuntar cuatro cosas en un trozo de servilleta sucia y apañarme con eso. Sin duda este es uno de mis puntos flacos.

Dadme un par de servilletas y dominaré el mundo

7. Masoquismo

Si te gusta que viertan cera ardiendo sobre tu piel, o disfrutas trabajando gratis ya tienes un buen trecho del camino recorrido. La carrera investigadora no siempre es fácil, ni siempre es agradecida. Este punto no es más que una conclusión de todos los anteriores: debes estar dispuesto a hacer sacrificios. Los demás te mirarán raro, y a veces pensarás quién me mandaría a mí… pero si tienes suerte, los buenos momentos terminarán eclipsando a los malos.

Por supuesto, no cumplir todas las cualidades no implica que no puedas ser investigador, aunque quizá sea buena idea hacer un “examen de conciencia”, ver en qué fallamos e intentar esforzarnos en mejorar. En conclusión, un buen investigador debe ser un poco español (innovación, improvisación), un poco americano (ambición) y un poco japonés (esfuerzo). ¿Vosotros qué pensáis? ¿Hay algún requisito más que sea imprescindible?

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49 Respuestas a “7 cualidades imprescindibles en un buen investigador

  1. Gabriela 13/10/2011 en 11:24 pm

    jajaja. Muy bueno Ceprio!!!! excelentemente relatado!! ahora hay un rquisito funadmental LA PACIENICIA para enfrentar las veces que los experimentos no salen y hay que repetirlos, cambiando de a una variable…será el agua?? será el buffer contamindao? será la sonda? serán los primers? o mejor dicho TENACIDAD
    saludos

  2. ceprio 13/10/2011 en 11:29 pm

    Tienes razón, la paciencia la he incluido en el primer punto pero en realidad es un punto independiente ;)

  3. Vicente Serrano (@Farth87) 14/10/2011 en 12:22 am

    Genial entrada! Y yo casi añadiría el voto de pobreza… tal y como están las cosas… jiji

    También hay que echar buena cuenta del pensamiento crítico y del escepticismo, algo relacionado con el punto 5, pero que yo creo que hay que tener muy clarico.

    Saludos ^.^

  4. Angel 14/10/2011 en 7:20 am

    La palabra clave, que se deduce de lo anterior y que lo resume todo es vocación.

  5. Patricia 14/10/2011 en 8:33 am

    Economizar: Es decir, ingeniártelas para poder surtir a tu laboratorio con todo lo necesario para llevar a cabo el trabajo de investigación con las cuatro perras que te dan.

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  8. Juan Manuel Dato Ruiz 14/10/2011 en 8:58 am

    Original artículo; y muy didáctico y apropiado, te felicito. Aunque no estoy de acuerdo con el 5 y el 7.

    Para mí un investigador posee dos habilidades básicas: su capacidad como estudiante y su capacidad como docente. Un mal estudiante no tiene más remedio que ser un mal investigador. Otra cosa es que, como estudiante, uno aprobara exámenes porque los profesores universitarios son los que son, o los suspendieran…, porque los profesores universitarios son los que son.

    Por otro lado, el investigador debe ser docente (y no lo citas): esto es porque el que no sabe explicar no sabe divulgar. El que no sabe divulgar (y no me refiero a su capacidad para estar en los medios – aunque, por desgracia, también importará) directamente no merece ser escuchado.

    Luego hay contar con otros aspectos: los institucionales. En los tiempos que corren o tienes un padrino o te comen las mafias. Porque sí, yo defiendo que la ciencia está completamente corrompida como lo está la iglesia cristiana.

    Otro detalle es el masoquismo, yo no lo hubiera llamado así: ¿vocación?

    ……
    Por último una tontería: los japoneses no se esfuerzan más que los españoles. Eso es un mito. En Japón trabajan 40 horas semanales y tienen una pedazo seguridad social (no por la calidad de los servicios, sino por lo que te dan) que te cagas. No son más productivos que los españoles, pero generan más producción (porque en Japón se organizan, no como aquí: que nos damos de hostias por un trabajo de m…). Yo creo que el secreto del éxito de Japón, paradógicamente, es que en Japón se trabaja y las empresas ganan más porque se trabaja menos y dan más. Se trata de un cambio de mentalidad: si le robas a un pobre, te quedas con sus pobrezas…, aunque creo que estoy meando fuera de tiesto.

    ¡Saludos!

    • BioYupi 14/10/2011 en 4:02 pm

      Yo no creo que un investigador deba ser docente, no tiene por qué estar ligado. Está claro que es importante saber hablar y escribir de forma clara para hacer buenos pappers y buenos seminarios, ahora bien, no tienes por qué acabar dando clase. Es más si todos los que estamos empezando a investigar tenemos que acabar como profes de universidad, más vale que se empiecen a construir universidades!

      Por otro lado creo que a lo que Ceprio se refería con el punto 5 (saber estudiar no es lo mismo que saber investigar) es que hay gente (si la hay, los conozco) que son geniales sacando matrículas en los exámenes, ahora bien son incapaces de tener imaginación para diseñar un experimento eficaz y sobretodo y ante todo barato! Por otro lado, uno de los primeros de mi promoción es incapaz de aceptar que se ha equivocado. Y estarás de acuerdo conmigo en que el 99% de las veces cuando algo no sale es porque has metido la pata y no porque la pipeta esté descalibrada o el buffer contaminado.

  9. Marco Manrique (@CacoManrique) 14/10/2011 en 9:43 am

    Me han entrado muchas ganas de ser investigador : /

  10. ceprio 14/10/2011 en 9:49 am

    Angel: sí, la palabra vocación la empleo alguna vez en el texto y sin duda es imprescindible. No creo que nadie se meta en semejante lío sin vocación ;)

    Patricia: cierto, economizar y también improvisar, ya que no te van a comprar la mayoría de cosas que necesites xD

    Juan Manuel: vaya, que comentario más largo de buena mañana, me gusta. Cuando digo que estudiar no es investigar lo digo basándome en mi propia experiencia en la carrera. Me da la impresión de que el 99% de la carrera es memorizar, y eso está muy bien, pero investigar es un poco más. Sólo sabiendo cosas no investigas bien. Es un poco como la gente que hace mejores malabarismos con el balón que Messi… pero no sabe jugar al fútbol. Desde luego ser un buen estudiante, organizado y todo lo demás es un buen comienzo. Pero cuando te plantas en el laboratorio saber muchas cosas se queda corto si no te sabes manejar en el laboratorio o no sabes investigar Lo de ser docente lo pongo en un plano un poco más secundario (seguramente me equivoque): puedes ser un grandísimo investigador, aunque luego no seas el mejor de los divulgadores. Y si eso te hace algún día mal profesor (en el caso de que lo seas, que no es algo obligatorio) pues entonces serás un mal profesor más (entre muchos), pero no impedirá que puedas ser un buen investigador.
    Los de las instituciones es cierto, pero casi que prefiero olvidarlo ;)
    Puedes considerar vocación al masoquismo, yo creo que la mayoría admitimos que somos un poco masocas xDD

    Y ya la bonus track de los japoneses: lo que quería expresar con el tema del esfuerzo es una característica muy japonesa que en mi opinión es la que les ha puesto donde están, y la que hace que se levanten tan rápido de las adversidades: es la capacidad de no rendirse nunca ante las dificultades. Creo que la palabra que buscaba era más bien tenacidad.

    Caco Manrique: yo te lo recomiendo. Puedes empezar viendo cómo resistes la cera hirviendo y ya si eso sigues con lo demás ;)

    Saludos a todos!

  11. Amara (@bioamara) 14/10/2011 en 10:19 am

    Gran entrada!
    No puedo estar más de acuerdo contigo. A mí me sigue fallando el inglés… pero ahí estamos!
    Empeño, intuición (a veces) y muuucha paciencia.

    Yo creo que un investigador tiene que ser un buen investigador y un docente un buen docente. Tengo experiencias de magníficos docentes que son pésimos investigadores. Y personalmente después de haber dedicado un tiempo de mi vida a hacer las dos cosas a la vez, veo (en mi caso) que no se puede estar al 100% en ambas cossas.

    Saludos!

  12. Locnar 14/10/2011 en 10:20 am

    Tienes razón, pero vaya, creo que es algo que todo el mundo que empieza una carrera investigadora debería tener claro. Moraleja: si te sorprendes de lo que lees en éste post, huye de la universidad. Te han faltado un par de puntualizaciones (a mi parecer, claro)

    1) No sólo es cuestión de cobrar 956 euros al mes (mi nómina). Es cuestó de que después de la tesis, hay un vacío bestial. En el MEJOR de los casos, con 5-6 papers en revistas de alto impacto y estancias de enjundia, y con la tesis leída DENTRO de los 4 años, sigue habiendo un periodo (de meses o incluso años) en el cual ni tienes beca, ni contrato. En casos MUY raros se han concatenado, pero eso implica coordinar la beca posdoctoral, la lectura de la tesis, la publicación de becas postdoctorales y su concesión. Quicir: prepárate para ser el puto amo y, aún así, pasarte meses después de la lectura de tu maravillosa tesis sin trabajo y sin nada. Y tal y como está el patio de las cotizaciones, hay prisa.
    2) La suerte. Lo dices, pero es MUY importante: hay que estar en el lugar adecuado en el momento adecuado y leer el folio adecuado del BOE. Conozco investigadores con mucho menos CV y capacidad que otros, que sin embargo tienen un puesto privilegiado tan sólo por encontrarse en el momento idóneo en el sitio indicado. O eso, o haber publicado una mierda de póster en un simposio comarcal hace 9 años, y que al final ése 0,01 influya decisivamente en la puntuación final.

    En cualquier caso, no es que no anime, pero yo empecé con toda la ilusión del mundo, trabajando domingos de agosto de 7h a 23h, y ahora, viendo que es LO PRIMERO que se cepillan en los recortes (becas, proyectos, ayudas, centros de investigación), y viendo el vacío bestial que hay delante, quizás me lo volvería a plantear. De mis estancias recientes en el extranjero, saco la conclusión de que tampoco están mucho mejor, aunque sí, cierto es que no están tan mal; prueba de ello es que cada cierto tiempo me llegan al buzón de correo ofertas de trabajo en Europa.
    En fin, que Dios os pille confesados xD

    PS: ESTUDIAR NO ES INVESTIGAR. Suscribo al 100%. Debería estar en la puerta de todos los laboratorios.

  13. eroyuela (@eroyuela) 14/10/2011 en 11:00 am

    Muy bueno Sergio, si señor!!!!! ;)
    Pero te ha faltado la cualidad principal: un enorme diámetro esfintérico y el kit del becario; compuesto de babero y rodilleras.
    Ale, ahí dejo la bomba y me voy a tomar un café, jejeje

  14. Amara (@bioamara) 14/10/2011 en 11:05 am

    jajajajaja no hagáis mucho caso a @eroyuela… alguna experiencia lo ha dejado marcado, aunque no estaría de más hacerse con ese kit :-P

  15. teresavet 14/10/2011 en 11:42 am

    Otra importante: familia que te apoye, te ofrezca un techo, te pague las facturas…
    y te aguante los días previos a una entrega, artículo o examen importante…

  16. Dr. Litos (@DrLitos) 14/10/2011 en 12:36 pm

    Un resumen conciso y muy claro, sí señor. Yo discreparía en algunos detalles nimios, por ejemplo en cuanto a lo de las horas: no me gusta nada esa imagen de que sólo se consigue publicar y ser un crack si te tiras 23h seguidas en el laboratorio. Hay que apechugar, claro, los experimentos mandan y a veces son largos, sí, y por supuesto que las visitas los fines de semana son condición imprescindible: pero la clave es la organización del trabajo. Se puede hacer una jornada laboral lógica y razonable, y dejar los picos extremos de jornadas intensas como algo puntual inevitable, no me mola que los nuevos se piensen que para investigar bien hay que dejar de vivir. Y por mi experiencia, cuanto más ambicioso he sido y ma´s cosas a la vez he querido ahcer, me ha ido mucho pero que cuando he separado experimentos y racionado mis horas de trabajo. El descanso y la mente despejada se infravaloran demasiado.

    Y yo creo que ser investigador y divulgador/docente es totalmente independiente. Me da rabia que los puestos de profesor se otorguen en función de la calidad investigadora, me da mucha rabia porque creo que yo sería un buen profesor (sí lo creo, qué pasa?) y sin embargo como investigador no paso del montón, no creo que nunca llegue a tener un CV de esos que quitan el hipo ni a recibir un premio por mis trabajos. Pero cuando veo a cierta gente dar charlas o clases, me quedo alucinado.

    • BioYupi 14/10/2011 en 3:53 pm

      Estoy contigo, peeeeeeeeeeeeeeero yo no se tú, pero yo me voy a dormir pensando en por qué no me sale el experimento, estoy en la ducha y sigo pensando, mientras voy en el metro continuo pensando, incluso ahora mismo lo estoy pensando (si lo estoy haciendo, soy mujer y puedo hacer muchas cosas a la vez). A si que al final acabas trabajando 24 horas al día. Aunque está claro que hay que intentar dormir para descansar tus neuronas que si no acaban oliendo a quemado.

  17. Locnar 14/10/2011 en 1:04 pm

    Lo que comenta Dr. Litos es totalmente cierto, y me apunto: por mis (escasas) experiencias docentes, tiene pinta de que no se me da del todo mal, y disfruto con ello. Sin embargo, como investigador soy mediocre (entendámonos: sí, papers SCI, colaboración en proyectos, estancias, pero nada que se salga de la media) y me da mucha rabia ver como sólo se valora el CV investigador y en mi departamento hay auténticos incompententes a la hora de transmitir conocimientos.

  18. Juan Manuel Dato Ruiz 14/10/2011 en 1:31 pm

    Aunque corro el riesgo de parecer descortés…

    Dr Litos, ¿y no te parece conveniente que la plaza se la lleve alguien que ha demostrado su capacidad y compromiso por la ciencia?

    Una vez un compañero me dijo que conoció un matemático muy bueno, pero que como profesor era horrible. Yo a eso le pregunté: “¿cómo sabes que era tan buen matemático si en clase no le entendías?” Efectivamente, hay veces que los investigadores triunfan y tienen un gran currículo, pero no es por ejercer de investigadores, sino por ejercer de curas de la ciencia.

    Si realmente descubro que la plaza por la que estoy pujando ha sido cedida a alguien que es mejor que yo en ese área, no me veréis quejándome para decir que la plaza era más pequeñita y pensada para mí…

    • Dr. Litos (@DrLitos) 15/10/2011 en 5:24 pm

      Insisto que los criterios para calificar a un buen investigador y a un buen docente son radicalmente distintos. El buen docente tiene a su disposición todos los trabajos de los grandes investigadores para darlos a conocer a sus alumnos, cuanto más cerca del mundo investigador será mejor docente aún pero el caso contrario no es recíproco: se puede ser un brillantísimo investigador y no ser capaz de transmitir el éxito ni las posibilidades de tu trabajo ni siquiera a un público especializado de expertos colegas, no digamos a unos jóvenes en vías de formación.

      Y por mi experiencia puede haber mucho amiguismo, dogmatismo, mamoneo y lo que se quiera, pero el que tiene un CV despampanante es generalmente porque es un crack; lo que sí abunda es gente con CV muy llamativos o excesivamente abultados, que luego son mediocres. Afortunadamente, en ciencia (al menos en mi campo, que es lo que conozco) aún es fácil separar el grano de la paja, y muchas veces basta una entrevista personal para saber quién es un suertudo y quién un fiera.

      Me alegra que mi comentario haya generado debate, qué guay,

  19. Devils 14/10/2011 en 3:34 pm

    Buena entrada y mejores apreciaciones de Dr Litos. Juan Manuel, es que la docencia y la investigación son dos actividades diferentes. Alguien puede ser un crack en el bench y además tener la capacidad de transmitir su entusiasmo de forma suficientemente pedagógica en el aula, y chapeau, será bueno en ambos ámbitos. Pero no nos engañemos, serán los menos. Carpinteros buenos hay bastantes, fontaneros buenos también, carpinteros-fontaneros simultaneos ya escasean. La universidad necesita de ambos activos, por lo que, creo yo, que ambas habilidades deberían contar para contratar a los nuevos profesores. Si tu eres un hacha en investigación y docencia, tu puntación reflejará esa dualidad (y ya idealmente, tu sueldo también debería hacerlo), pero si yo apesto en docencia y tengo un cv de investigación de 7, mientras que Litos es fántastico en el aula y su cv es un poco más bajo, un 6, tal y como están las cosas ahora me llevaré yo el puesto, y lo más seguro es que Litos sería un profesor universitario (en el cómputo global investigación+docencia) mejor que yo.

    Lo de “curas en ciencia” no estoy seguro de entenderlo, pero me llama la atención esa expresión.

  20. BioYupi 14/10/2011 en 3:44 pm

    Como siempre muy guay Ceprio!!!Pero yo añadiría LIMPIO, siempre hay gente que me dice “no siempre hace falta”, pues no se que es lo que hacen! por que yo necesito tenerlo todo más limpio que una patena, mucho ojo que como se me olvide limpiar con RNAseZAP algo ya la hemos liado (maldita RNasa, algún día lograré acabar contigo). Bueno ahora que ya he divagado voy a contaros dos ejemplos de porqué hay que ser LIMPIOS:

    1) Un compañero se pasó 3 meses intentando descubrir por qué le aparecía una banda extraña en su PCR. Finalmente la mandó a secuenciar y resulta que era un fragmento de DNA de guisante, él intentaba amplificar un gen de mosca. Resulta que los eppendorfs de PCR se guardaban en un tarro de guisantes… no hay más que añadir.

    2) Un maravilloso técnico de laboratorio de un día para otro empezó a obtener resultados negativos en todos sus experimentos, cuando los realizaba otra persona salían correctamente. Resulta que estaba utilizando un producto “crece-pelos” que le contaminaba su muestra con algún tipo de hormona… Cuando el susodicho técnico se puso un gorro de ducha para hacer los experimentos volvieron a salir igual de bien que antes…

    Pues eso, que yo, añadiría LIMPIO y más en mi caso en el que trabajo con 5 pg de DNA (pobrecita de mi).

    PD. No se me ocurre de donde te ha venido la inspiración para esto, oye…

  21. Juan Manuel Dato Ruiz 14/10/2011 en 5:01 pm

    Respondiendo:
    ¿que a qué me refiero con curas de la investigación? Pues que la ciencia está conformada por instituciones que intentan mantener el dogma de su teoría. No hay que olvidar que cuando se trata con muchos investigadores en una misma área, lo que no se puede esperar es que cada investigador quiera seguir una teoría distinta, el laboratorio rendiría más con sinergia. Sé que muchos dirán que en realidad es justo lo contrario, pero ¡cuántas veces habré cuestionado un teorema que se daba por válido! O lo difícil que es ver una respuesta de pares inteligente a un artículo que se intenta divulgar.

    En cuanto a los investigadores que no saben ser docentes…, sorprende que sean buenos divulgando y malos enseñando. Y digo sorprende por no decir que suena a tongo que no veas.

    Saludos.

    • BioYupi 14/10/2011 en 5:08 pm

      Es que creo que hay diferencia entre investigadores y docentes. Es importante que un investigador sepa expresarse correctamente, cualidad que debe compartir con un docente. Ahora bien, creo que el docente debe ir más lejos y ser capaz de transmitir entusiasmo a sus alumnos por su asignatura, cosa que un buen investigador no tiene por qué saber hacer, ya que se supone que habla para gente que ya está entusiasmada por el tema que está tratando. Lo que debe hacer un buen investigador es muy claro a la hora de exponer sus hipótesis y conclusiones a sus colegas, que no a sus alumnos. No se si me he explicado :S

    • Devils 14/10/2011 en 5:52 pm

      Es que no tiene nada que ver transmitir información ultra-especializada a una audiencia de iguales durante 40 minutos (o cualquiera de sus equivalencias en la comunicación científica, hablada o escrita) con mantener un esfuerzo continuado durante 8 horas a la semana para interesar a una audiencia con conocimientos básicos (en el mejor de los casos) en tu campo y transmitirles una información además de ofrecerles toda una red de apoyos (tutorias, trabajos, etc…). Y a su vez, divulgar es una tercera actividad diferente a la docencia (magníficos docentes pueden ser desastrosos divulgadores). No se para mi las tres cosas son diferentes. Y las tres deberían ser valoradas en el currículum.

      Lo de los curas es curioso (toma chsite malo), nunca lo percibí en mi campo y en mi ambito geográfico (biomedicina y europa), pero bueno, yo llevo poco tiempo en el negocio.

      Y de postre, editorial en EMBO Reports sobre, percisamente, los horarios dilatados en la investigación (Mulet no hubiera pasado el peer review en EMBO J con su frase, aviso :) )

      http://www.nature.com/embor/journal/v12/n10/full/embor2011180a.html?WT.ec_id=EMBOR-201110

  22. Juan Manuel Dato Ruiz 14/10/2011 en 8:10 pm

    Devils, me apunto tu link a favoritos para leérmelo más tranquilamente…

    BioYupi, entiendo perfectamente lo que dices, y os respondo a ambos.
    El investigador se dirige a iguales, pero cuando los iguales se hablan entre ellos en el mismo lenguaje es cuando tenemos el riesgo del dogmatismo: imagina que todos los científicos acostumbren a hablar de los mismos temas sin plantearse nunca sus pilares. Entonces cuando un experimento se oponga a algún pilar automáticamente lo negarán a la mayor o, peor aún, directamente lo considerarán contradictorio (cuando en realidad debería considerarse como algo de duro constraste).

    ¿Cómo saber si, efectivamente, fue un problema de “limpieza” o si, por el contrario, se ha descubierto algo que cuestiona los pilares de nuestro lenguaje científico? Fácil: si somos capaces de ANIMAR a entender porqué defendemos nuestros pilares.

    Ya no digo si somos capaces de reaccionar ante crisis como esa con un sistema de tutorías, tratamiento especializado, etc… Y que haga que a los más iniciados les resulte más fácil de entender los fundamentos de ese lenguaje que se debe de aprender y que el científico debió haber aprendido como buen estudiante.

    De lo contrario, sería un aparente buen científico. Lo que pasa es que no sería más que otro “cura de la ciencia” XD. Uno de esos que sólo pueden continuar el dogma sin cuestionarse los postulados principales.

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  24. Illuminatus 15/10/2011 en 3:24 pm

    La apreciación de Litos me parece no sólo pertinente sino absolutamente imprescindible. El ritmo continuado de trabajo es mucho más efectivo que las jornadas maratonianas y ayuda a formar hábitos a la hora de trabajar con protocolos lo más estandarizados posibles. La parte “manual” de la investigación, por lo menos al trabajar con biología molecular, es tristemente repetitiva pero es la única forma de obtener resultados consistentes.

    Además, organizarse el tiempo de forma estricta y sistemática ayuda a no perder el hilo de lo que sea hace y a no encontrarse luego con muestras que no sabes de dónde cojones salen (como me pasó a mí esta semana).

    Por cierto, falta un punto fundamental: la suerte. Suerte con tu director de tesis, suerte con tu tema, suerte con tu material, suerte con tus métodos… No subestimes la suerte.

    • ceprio 15/10/2011 en 3:31 pm

      Sí, la suerte y el estar donde toca cuando toca es importante, pero es importante seas biólogo, abogado o futbolista ^_^

      Otra cosa que me parece importante es la capacidad de llevar 5 cosas a la vez si liarla. Lo típico de que mientras tienes una PCR y un gel corriendo te estás leyendo un paper y almorzando xD

  25. Illuminatus 15/10/2011 en 11:40 pm

    Al final cortas por donde más fácil resulte, normalmente por aquello que te exige más concentración. Salvo contadas ocasiones, soy incapaz de leerme ningún artículo si no estoy dedicándome a ello en exclusiva. Si no, me disperso demasiado; aún entendiendo el inglés con mi nivel, la literatura científica me parece un coñazo el 90% de las veces y las secciones de resultados insufribles descripciones de gráficos y figuras que con sus pies deberían ser totalmente claros. Eso, por desgracia, no es algo que exijan los referees normalmente.

    Por cierto, insisto en que lo de la suerte es muy, muy pero que muy importante: no sé yo de muchos más trabajos en los que tres o cuatro años después de empezar con un proyecto todo se venga abajo porque las premisas de partida eran incorrectas.

    • Juan Manuel Dato Ruiz 16/10/2011 en 10:04 am

      Illuminatus, me puedo equivocar pero el 90% de las cosas que uno investiga siempre acaba en fracaso. Digamos que el 10% puede ir por buen camino. La suerte es un factor, pero con el tiempo lo que muchos habrían considerado como algo a plantear, los más expertos habrían considerado esa premisa en combinación con otras – desplazando el 10% de la suerte a un proyecto más ambicioso.

      Por otro lado está en el descanso, dr Litos tiene razón: cuando uno se embarca en un proyecto lo que hace es adecuar su mente al
      proyecto, pero hasta que no descansa el proyecto no se adecúa a tu mente y, por tanto, no tienes la oportunidad de verlo simplificado.

  26. Illuminatus 16/10/2011 en 9:31 pm

    Juan Manuel, Creo que habría que discutir esas proporciones en lo concerniente al fracaso: a lo que me refiero yo es a que el planteamiento del proyecto se base a extrapolación de información insuficiente o que asumen cosas que deberían funcionar sólo porque se ha visto que en otros casos es así. Eso, normalmente, viene de un IP que no “ha hecho sus deberes” como debería y que quiere morder más de lo que puede tragar. Esto no es lo más habitual pero si demasiado y supone un baldón para algunos doctorandos que acaban puteados con proyectos bastante jodidos.

    Si nos referimos a obtener resultados experimentales, en cambio, pues si que la cosa es mucho más como lo dices tú: para que salga un experimento hay que ponerlo a punto y controlar toda una serie de “partes móviles” que son las que dan problemas (mi ejemplo particular de las últimas semanas es un puto anticuerpo que no salía ni concentradísimo).

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  28. Anónimo 08/11/2011 en 2:37 pm

    que cagada eso no sirve……………. tan peor que yahoo!!

  29. Iria Ruiperez (@alwaysiria) 12/11/2011 en 2:16 pm

    Me encanta este post, me motiva.
    Gracias, creo que voy por el buen camino ;)

  30. Luchi Carabajal 22/03/2012 en 5:28 am

    Muy interesante la nota, necesitaba estas caracteristicas para un trabajo escolar… Me sirvió todo, especialmente los comentarios. Me encantó. Muy detallado

  31. Sonado 25/06/2012 en 6:04 pm

    Debemo ser espamenese, españoles,americanos y japoneses…

  32. magali marveli s g 24/03/2013 en 5:39 pm

    nomegusta nada

  33. magali marveli s g 25/03/2013 en 10:01 pm

    que bonitoooooooooooooooooooooooooooo

  34. William 29/08/2013 en 4:17 pm

    Yo soy desarrollador de aplicativos informáticos, que tipo de investigación debería hacer???

  35. Anónimo 22/10/2013 en 6:46 pm

    Creo que en algunos casos, en España se sobreestima el saber inglés. Soy disléxico, por ello cuando me licencié siendo el nº uno de mi promoción no se hizo excesivo caso, más bien ninguno. Por otra parte, expedientes mediocres fueron mucho mejor tratados que yo. Luego vi como desde Oxford tenían mis ideas, de las cuales se rieran en mi Universidad. Se cree que es más importante saxerardotorrado@yahoo.comber decirlo en inglés que decirlo algo realmente interesante. Por otra parte si mi investigación es novedosa ¿qué me importXerardoa qué escribieran en las Universidades anglosajonas?. El mejor investigador no es aquel que puede leer un artículo en inglés, sino aquel que ESCRIBE uno de tal impacto que en una Universidad anglosajona lo tengo que leer, escribieras en el idioma que lo escribieras. Si eso en España no se entiende. La diferencia entre una persona que habla inglés y otra que no lo sabe, es esa, que uno lo habla y el otro no, y no que el uno sea competente y el otro un cazurro. Si es tan importante el inglés, sugiera que vayan a Inglaterra y que traigan al primer deficiente mental que encuantren, nos vale mientras hable inglés, y una vez aquí lo nombremos Rector de la Complutense de Madrid de forma vitalicia.

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