El mito del determinismo genético

Seguro que todos habéis oído o participado en una conversación similar, donde alguien al hablar de una enfermedad genética que padece algún conocido, suspira con resignación y dice algo como no hay nada que hacer, está escrito en los genes…

El pensar que el poseer un determinado gen automáticamente conduce al desarrollo del fenotipo es un error bastante frecuente que hay que aclarar. Los efectos genéticos no son necesariamente fijos, irreversibles o inmutables. Y algunos pueden sufrir modificaciones.

Un ejemplo de lo que quiero decir es el caso de la fenilcetonuria: muy brevemente consiste en la incapacidad de metabolizar la fenilalanina en tirosina, con la consecuente acumulación de fenilalanina en el organismo. Esto entre otras muchas cosas conduce a un retraso mental profundo y los enfermos no viven muchos años.

Sin embargo, si se sigue una dieta pobre en fenilalanina el problema queda solucionado, y los enfermos pueden llegar a presentar un fenotipo normal. Lo que quiero decir con esto es que un gen no es una “maldición” o una “bendición”, ya que el ambiente es igualmente importante.

Este malentendido puede llevar y ha llevado a posturas muy equivocadas. Pensadlo: si la, por ejemplo, inteligencia, está determinada genéticamente no tiene sentido perder tiempo y dinero con aquellos genéticamente poco inteligentes. Esto no tiene mucho sentido si se tiene en cuenta que los genes no operan en el vacío: requieren un ambiente, y de igual manera se ven modificados por él. Concretamente este tema del determinismo en relación con la inteligencia fue muy bien tratado por Gould en La Falsa Medida del Hombre.

Todo esto viene a santo de que en El Fenotipo Extendido, uno de los pocos libros de Dawkins que no está traducido, hay un capítulo que tiene como nombre El mito del determinismo genético donde Dawkins se defiende de las acusaciones de determinista (acusación que comparten muchos etólogos).

Afortunadamente ese capítulo sí está traducido y os lo pongo a continuación, para todo aquel que quiera saber más. Disfrutadlo 😉

El mito del determinismo genético

Anuncios

6 Respuestas a “El mito del determinismo genético

  1. Brainy 26/01/2008 en 11:44 am

    No estoy de acuerdo con la siguiente afirmación: si la, por ejemplo, inteligencia, está determinada genéticamente no tiene sentido perder tiempo y dinero con aquellos genéticamente poco inteligentes. De la primera afirmación no se deduce la segunda. Es impepinable que unos somos diferentes de otros pero existe la conciencia moral de que todos tenemos los mismos derechos. sospecho que esa afirmación es, claro, de Jay Gould o de Lewontin y Rose criticando el enfoque sociobiológico. El problema es que critican al hombre de paja. Que haya diferencias genéticas no significa que moralmente debamos discriminar esas diferencias. También existen diferencias biológicas entre hombres y mujeres pero no por eso unos tenemos más derechos que otros o debemos ser diferentes ante la ley. De hecho, aunque parezca una paradoja, para alcanzar la igualdad es preciso caer en la desigualdad (pues no todos serán tratados del mismo modo). Este tema lo trata bastante bien Pinker en La tabla rasa.

    Estoy de acuerdo en lo que comentas (la genética condiciona pero no determina) pero tampoco hay que banalizar el papel de la genética pues a veces juega un papel muy importante (en Inglaterra se está realizando un macroestudio en el que se trata de dilucidar el papel de los genes vs ambiente en multitud de enfermedades y hay casos en los que la genética puede determinar hasta el 80% de la posibilididad de aparición de una enfermedad).

    Un saludo.

  2. ceprio 26/01/2008 en 2:16 pm

    “si la, por ejemplo, inteligencia, está determinada genéticamente no tiene sentido perder tiempo y dinero con aquellos genéticamente poco inteligentes”

    He escrito esa frase pensando en Gould, aunque ahora mismo no recuerdo si la dijo exactamente así. Está claro que semejante razonamiento es una falacia y que como bien dices de la primera afirmación no se deduce la segunda… pero aún así, y sobretodo en usa, ese razonamiento fue seguido por algunos.

    Respecto al papel de los genes, no he pretendido banalizarlo, simplemente decir que el ambiente siempre cuenta. Aunque por supuesto que a veces contarán más los genes y otras más el ambiente.

    La entrada de todas formas sólo era una excusa para poner el artículo de Dawkins 😉 saludos

  3. Eugenio Manuel 26/01/2008 en 8:28 pm

    Oye, gracias por el pdf. Será interesante su lectura, no la tenía. Hay que luchar contra los creatas mediante la (in)formación.

  4. Pingback:A mí no me miren, fue mi alelo « La muerte de un ácaro

  5. Pingback:¿Podría desaparecer la homosexualidad? « La muerte de un ácaro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: