Cambios de paradigma y ciencia chapucera

Los cambios de paradigma se caracterizan por una agitación intensa y una elevada productividad, seguidas, cuando las cosas se asientan, por un período de lo que se denomina “ciencia normal”. En función de la magnitud del cambio y del tipo de ciencia en cuestión, la fase inicial de entusiasmo y productividad puede durar meses o años. Los cambios de paradigma pueden ser el motor que impulsa el descubrimiento científico, pero al mismo tiempo están abiertos a la explotación a través de lo que yo llamo “efecto del carro de la música”. La oleada de entusiasmo por un área de investigación nueva y de moda crea una oportunidad utilizada por algunos investigadores para publicar trabajos concebidos precipitadamente y pobremente ejecutados, lo que les permite subirse al carro de la música. Este proceso se ve facilitado por dos factores. En primer lugar, las nuevas áreas de investigación tienen, por definición, pocos expertos capaces de evaluar de manera crítica el trabajo de los demás. En segundo lugar, los editores de las revistas científicas, ávidos de promover sus revistas mediante la publicación de resultados procedentes de áreas de investigación punteras, tienden a ser menos críticos de lo que son en otras ocasiones. Probablemente los cambios de paradigma siempre han estado acompañados por una parte de ciencia chapucera, pero estoy convencido de que la situación se ha agravado mucho a medida que aumentaba la competencia por los fondos de investigación o por las plazas en las universidades.

Tim Birkhead en Promiscuidad (las negritas son mías), un apasionante relato sobre la competencia espermática y la (por decirlo finamente) poliandria femenina.

4 Respuestas a “Cambios de paradigma y ciencia chapucera

  1. Pingback:Enlaces yuriesféricos del 04/11/2011 | La Yuriesfera

  2. Moriarty 09/11/2011 en 5:10 pm

    No tengo ningún ejemplar de “La estructura de las revoluciones científicas” a mano, pero me parece reconocer frases casi literales de Kuhn.

    Saludos.

  3. Moriarty 09/11/2011 en 5:12 pm

    Por cierto, lo de la competencia espermática ¿tiene algo que ver con ese mítico estudio que relacionaba tamaño del pene y promiscuidad femenina en las diversas especies de primates?

    Saludos.

    • ceprio 10/11/2011 en 7:04 pm

      Te puedo confirmar que el libro que mencionas aparece en la bibliografía, así que parece que sí que está tomado de ahí😉

      Respecto a tu otro comentario no te puedo ayudar ya que no conozco ese estudio, pero sí que te puedo decir que se conoce como competencia espermática a la competencia que se realiza dentro del útero de la hembra, entre distintos espermatozoides de distintos machos.

      Saludos!

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