5 motivos por los que la Autobiografía de Darwin debería ser leída por todo joven biólogo

Recientemente terminé de leer la Autobiografía (sin censurar) de Darwin publicada por Laetoli y no ha dejado de maravillarme en muchos aspectos. Se puede decir que me ha encantado “conocer” al hombre tras una de las teorías más fascinantes de la historia de la ciencia. Por todo esto, no me faltan motivos a la hora de decir que este debería ser el primer libro, científico o de divulgación, que debiera leer un futuro estudiante de Biología o incluso me atrevería a decir que un futuro científico. Espero convenceros con estos cinco puntos:

1) Es la vida de una de las mentes más importantes de la biología, y contada por él mismo. Un retrato histórico de una época, que nos muestra a una persona con la que, sospecho, habría sido realmente agradable irse de cañas. Sólo por esto ya resulta de sumo interés (como ocurre con La Doble Hélice, aunque Watson no me resulte tan adorable como Darwin).

2) Darwin demuestra en su autobiografía tener algunas de las capacidades más importantes en un futuro científico, como son la tenacidad, el esfuerzo o la humildad. Creo que el joven (y no tan joven) biólogo encontrará en la figura de Darwin a un modelo a imitar en muchos aspectos.

[...] mi éxito como hombre de ciencia ha estado determinado, hasta donde me es posible juzgar, por un conjunto complejo y variado de cualidades y condiciones mentales. Las más importantes han sido el amor a la ciencia, una paciencia sin límites al reflexionar largamente sobre cualquier asunto, la diligencia en la observación y recogida de datos, y una buena dosis de imaginación y sentido común.

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Darwin, sobre el “virus de la fe”

¿No serán, quizá, el resultado de una conexión entre causa y efecto, que, aunque nos da la impresión de ser necesaria, depende probablemente de una experiencia heredada? No debemos pasar por alto la probabilidad de que la introducción constante de la creencia en Dios en las mentes de los niños produzca ese efecto tan fuerte y, tal vez, heredado en su cerebro cuando todavía no está plenamente desarrollado, de modo que deshacerse de su creencia en Dios les resultaría tan difícil como para un mono desprenderse de su temor y odio instintivos a las serpientes.

Autobiografía – Charles Darwin (versión sin censura de Editorial Laetoli)

Nature está de cumpleaños

Tal día como hoy de hace 142 años nacía un proyecto destinado a convertirse en uno de los mayores referentes de la investigación científica. Hablo de la publicación del primer número de la revista Nature el 4 de Noviembre de 1869, que estaba llamada a ser una de las más prestigiosas revistas científicas de nuestra época. A diferencia de otras, y al igual que su principal competidora Science (que nació unos años más tarde, en 1880) Nature no está limitada a un tema concreto, si bien su principal área es la biología. A pesar de esto, la editorial publica actualmente  revistas especializadas nacidas del proyecto madre: Nature Methods, Nature Neuroscience… todas ellas de reconocido prestigio.

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Cambios de paradigma y ciencia chapucera

Los cambios de paradigma se caracterizan por una agitación intensa y una elevada productividad, seguidas, cuando las cosas se asientan, por un período de lo que se denomina “ciencia normal”. En función de la magnitud del cambio y del tipo de ciencia en cuestión, la fase inicial de entusiasmo y productividad puede durar meses o años. Los cambios de paradigma pueden ser el motor que impulsa el descubrimiento científico, pero al mismo tiempo están abiertos a la explotación a través de lo que yo llamo “efecto del carro de la música”. La oleada de entusiasmo por un área de investigación nueva y de moda crea una oportunidad utilizada por algunos investigadores para publicar trabajos concebidos precipitadamente y pobremente ejecutados, lo que les permite subirse al carro de la música. Este proceso se ve facilitado por dos factores. En primer lugar, las nuevas áreas de investigación tienen, por definición, pocos expertos capaces de evaluar de manera crítica el trabajo de los demás. En segundo lugar, los editores de las revistas científicas, ávidos de promover sus revistas mediante la publicación de resultados procedentes de áreas de investigación punteras, tienden a ser menos críticos de lo que son en otras ocasiones. Probablemente los cambios de paradigma siempre han estado acompañados por una parte de ciencia chapucera, pero estoy convencido de que la situación se ha agravado mucho a medida que aumentaba la competencia por los fondos de investigación o por las plazas en las universidades.

Tim Birkhead en Promiscuidad (las negritas son mías), un apasionante relato sobre la competencia espermática y la (por decirlo finamente) poliandria femenina.

Ya disponible el primer número de Journal of Feelsynapsis

Se ha hecho de rogar pero por fin está aquí. El primer número de esta prometedora iniciativa de divulgación gratuita ya está disponible para descargar. Los más impacientes pueden entrar directamente aquí.

Vacunas, biodiversidad, genética, micorrizas, cáncer, mujeres científicas, premios Nobel y hasta Leonardo Da Vinci son algunos de los temas que tienen cabida en este primer número (de muchos).

Yo ya no puedo decir más, sólo recomendaros que os paséis por Feelsynapsis para echarle un vistazo a este primer número (lo podéis ver online o descargar para imprimirlo, verlo en vuestro Ipad, tablet o cómo más os guste). También podéis seguir por Twitter tanto al creador de la idea, @eroyuela, como a la página de @Feelsynapsis, para estar al tanto de todas las novedades de este y otros asuntos relacionados con la ciencia y la divulgación.

Esperamos que la disfrutéis, ¡y no dejéis de darnos vuestra opinión!

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