
Ven? Tienen el mismo peso, por lo tanto deben tener el mismo peso en clase!
Bitácora de un futuro biólogo

Ven? Tienen el mismo peso, por lo tanto deben tener el mismo peso en clase!
El mes pasado invadieron la universidad un grupo de gente que piensa que animales y personas son la misma cosa. Especialmente lo que viene siendo la “élite” animal: los animales con sistema nervioso. El resto de seres vivos están debajo en la jerarquía, pues sin duda un animal que ha llegado a poseer tan valioso recurso como un cerebro y unos nervios es capaz de sentir estrés, amor, tristeza, alegría, miedo… etc.
Lo que más me fastidia de estas personas es que me hacen quedar como malo a mí. A mí que me encantan los animales. Mejor dicho, los seres vivos (por eso estudio biología a fin de cuentas), y me intentan hacer sentir mal porque me gusten los huevos fritos, los zoos o que tenga la ridícula idea de que si experimentando con ratas vamos a conseguir salvar a miles de niños en áfrica de morir de, por ejemplo, malaria, la cosa habrá valido la pena.
Estoy totalmente en contra de los toros, me fastidia que se maten 50 visones para hacer un maldito abrigo. También se me ponen los pelos de punta cuando salen imágenes de perros maltratados. Tampoco me gustan los circos con animales, ni los capullos que se van a África a cazar leones… pero no voy a dejar de comer chuletas.
Se supone que esta gente no discrimina a ningún tipo de animal, y elefantes, ratones y personas somos iguales (bacterias, cnidarios, plantas… todos quedan injustamente excluidos), pero yo creo que son más ¿animalistas? que otros, si entiendo su razonamiento más o menos dicen así: todos los animales son iguales. Un guepardo, un lobo, un águila… todos matan a otros animales para alimentarse. Nosotros somos guays. Así que nosotros vamos a alimentarnos de otros seres vivos no animales.
Por qué narices cuento esto? Porque he visto esta imagen en Tall & Cute y no me he podido resistir a ponerla:
Gracias a la investigación animal ellos serán capaces de protestar 20,8 años más.
¿Qué opináis vosotros de todo esto? ¿Se debe seguir investigando con animales o no?
Últimamente no tengo tiempo de mucho, apenas puedo hacer una entrada de vez en cuando y contestar a los comentarios. Y tampoco tengo tiempo de ir por ahí investigando blogs como hacía antes. Pero ayer tuve un rato y pude hacerlo, y he averiguado muchas cosas
:
En primer lugar la existencia de un foro muy interesante, no un foro cualquiera. Me refiero a homoscience, un sitio bastante heterogéneo donde se puede hablar de física, matemáticas, biología y muchos otros temas relacionados (pseudociencias por ejemplo).
Por otro lado me he enterado (más vale tarde que nunca) de eso de la quedada de blogs de cienca. Una iniciativa magnífica que pienso publicitar desde aquí, por si queda alguien más despistado aún que yo. Hasta han hecho un grupo en google, podéis obtener toda la información y uniros aquí. Al parecer se celebrará en el Pamplonario de Pamplona.
Y por último, desde el blog de la protobióloga Tiwanacu, de Mente Natural me entero de que ¡he ganado un premio!, sin nombre pero premio al fin y al cabo. Al recibir el premio tengo que hacer constar las siguientes reglas:
-Publicarlo en un post haciendo relación al autor y blog de quien te lo ha otorgado.
-Hacer un enlace al blog citado.
-Elegir los blogs a los que premias por cualidades similares a aquellas por las que te premiaron a ti.
-Enlazar los blogs nominados.
-Hacer constar estas reglas.
Como he sido premiado por, según ella, mis maravillosos artículos de ciencia (
) me toca hacer lo mismo con otros blogs. Y tras pensarlo mucho (y teniendo en cuenta a los que ya han sido premiados) los ganadores son:
- Diario de un Copépodo, por ser un blog dinámico y variado, con interesantes artículos de infinidad de temas.
-El cerebro de Darwin, por ser una de las mejores páginas sobre ciencia que he tenido el gusto de visitar.
-Ablogios, por compartir con nosotros grandes anécdotas sobre Biología y Magisterio, así como otras de la vida diaria.
Saludos a todos y buen fin de semana!

Y, en un día perezoso, Dios dijo: “Que los seres vivos se apañen ellos mismos”, y la evolución fue hecha.
Fuente: The Scientific Cartoonist
El otro día estaba dándole a las neuronas en clase y llegué a la conclusión de que posiblemente el mejor descubrimiento de la humanidad, aunque sea injusto tener que reducir tantos grandes avances a uno, fueron los antibióticos. Han salvado incontables vidas junto con las vacunas (aunque sea una pena que los usemos tan mal), y es curioso que tan gran invento fuera descubierto por casualidad.
La historia supongo que la mayoría la conocéis más o menos: el señor Alexander Fleming estaba un buen día haciendo un cultivo en su laboratorio, el cual resultó contaminado por hongos. Fleming observó que alrededor de donde crecía el hongo estaba libre de bacterias, siguió investigando y nombró a la sustancia sintetizada por el hongo penicilina (el hongo era del género Penicillium, que recibe su nombre por su aspecto de cepillo).
Por cierto que los colegas de Fleming no lo tomaron muy en serio al pobre, no pensaban que hubiera realizado un descubrimiento de tanta envergadura…
A la penicilina le siguió la estreptomicina, vancomicina, tetraciclina y toda la amplia gama de la que disponemos hoy en día.
Un antibiótico es, básicamente, una sustancia que segrega una bacteria o un hongo y que elimina las bacterias del medio. En el medio natural esto es muy útil para el microorganismo que sintetiza el antibiótico. Para que sean útiles para el uso clínico deben cumplir, al menos, estas características: ser de amplio espectro, tener toxicidad selectiva (para que no afecte a nuestras células eucariotas) y no producir daños colaterales.
Y ahora os pregunto a vosotros: ¿cuál creéis que ha sido el mayor descubrimiento/invento de la humanidad y por qué?
20minutos no es precisamente un gran ejemplo de periodismo. Creo que me meto en la página más para reirme que para otra cosa, y aún me parto al acordarme de los calzoncillos antiladillas, pero hoy al entrar me he llevado un decepción de las gordas, se trata otra vez de ese fantasma que ronda por la atmósfera y que periódicamente baja a dar la nota: la homeopatía.
En 20minutos llevan tiempo dándo artículos sobre el timo de la homeopatía dando por sentado que es cierta, y sin un sólo párrafo sobre las toneladas de críticas que tiene. Ejemplos:
A la hora de tomar una medicina se deben tener en cuenta sus contraindicaciones. Muchos medicamentos tradicionales no son adecuados para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Sin embargo, a lo largo de 200 años de práctica clínica no se ha descrito ningún efecto secundario en el uso de medicamentos homeopáticos, por lo que puede afirmarse que su consumo no conlleva riesgo alguno. [Es lo que tiene beber agua]
En qué consiste.- La homeopatía permite resolver un gran número de enfermedades del día a día. Además, los fármacos se pueden tomar al mismo tiempo que se sigue un tratamiento de medicina convencional. [Ver corchete anterior]
La homeopatía es una solución eficaz para tratar patologías frecuentes en los niños como la otitis, la gripe o los trastornos digestivos.
Curar con aquello que enfermaría a un individuo sano parece una contradicción, pero es una terapia que cada vez tiene más adeptos, tanto médicos como pacientes.
etc etc etc
Espero con ilusión futuros artículos sobre cómo curar la depresión con vudú, pronosticar el tiempo con vísceras, o cómo mejorar el buen rollo con el feng shui. Y lo que de verdad espero es que salga ya el prometido libro de La homeopatía ¡vaya timo!.
A quien quiera saber más sobre qué es la homeopatía y por qué es tan criticada, le recomiendo que lea esto. Y como pone por ahí: la única alternativa posible a la medicina es una medicina mejor.
Y para terminar una de mis viñetas favoritas de El Listo

Mañana a clase otra vez, y antes de empezar voy a contar un poco la historia de Hans el listo por si alguien no la conocía:
Año 1900, Berlín, Alemania. Un tal von Osten compra un caballo con la intención de entrenarlo para que contara dando golpes con el casco delantero. Von Osten quedó asombrado cuando vió cómo Hans, que así se llamaba el caballo, empezaba a resolver sumas, restas, multiplicaciones y divisiones a golpe de pata. Hasta llegó a resolver cosas más complicadas como fracciones. Hans el listo, como lo llamaron los medios, se hizo famoso y al final era capaz hasta de dar la hora.
Lógicamente el caso acabó interesando a la ciencia, y psicólogos y veterinarios intentaron ver cómo era capaz un caballo de decir la hora dando golpes en el suelo con el casco. No era necesario que von Osten estuviera delante a la hora de la prueba, y no había ningún indicio de fraude.
Con un poco de investigación vieron que lo que pasaba es que Hans el listo era en realidad listísimo. Eso sí, de matemáticas y de decir la hora no sabía nada. El truco estaba, por increíble que parezca, en los inapreciables gestos, miradas… que realizaba von Osten (inconscientemente) o cualquier otro espectador: dicho de otra manera, a Hans le bastaba con tener delante a alguien que supiera la respuesta para acertar la pregunta o al menos acercarse mucho. En caso de no tener a nadie al alcance de la vista no daba pie con bola el pobre.
Imaginad la situación: os ponen delante a un caballo del que os dicen que sabe sumar y le dicen que sume 4+2. Acto seguido el caballo empieza a dar golpes con la pata en el suelo: 1,2,3,4… 5 y cuando da el 6 tú, inconscientemente haces algo: abres mucho los ojos o la boca, aprietas las manos o algo parecido. De esta manera el caballo ve que va bien y probablemente pare.
Esta historia da nombre al llamado efecto Hans el listo, que se utiliza en experimentos de aprendizaje animal en las que pasa algo muy similar: el investigador da incoscientemente pistas al animal.

Y esto es todo por hoy. Es curioso pero en internet no hay casi nada de información sobre Hans, así que la he tenido que contar más o menos de cabeza. Espero no haberme equivocado en nada. Hasta pronto!
Otra vez a romperse el coco, a ver que tal con esta. En la anterior cometí el error de llamar a la imagen por su nombre (no sé si alguien se aprovechó
) pero ya no volverá a pasar.

La respuesta en unos días. Suerte!
La mayoría habéis acertado esta adivinanza, por lo menos de forma general. Se trataba de un parásito de caracoles, concretamente del género Leucochloridium (si hay algún experto en la materia igual nos puede concretar la especie).

Ser un parásito en biología no es nada fácil (ser parásito social es otra cosa), y una especie de vida libre debe enfrentarse a multitud de retos para llegar a ser parásita. Así mismo los mismos individuos de una especie ya parásita deben superar muchas adversidades antes de poder colocarse en un hospedador definitivo calentito y acogedor.
Este es el caso de nuestro amigo, “Leuco”, que debe ser capaz de llegar desde un caracol hasta un ave. El proceso es más o menos así:
Un pobre e inconsciente caracol se acerca a una peligrosa caca de pájaro… llena de huevos de “Leuco”. Las larvas entran en el desdichado caracol (hospedador intermediario) y se desarrollan en su interior, una vez han alcanzado el tamaño adecuado migran a la parte cefálica, concretamente a las antenas, donde juegan un doble papel: en primer lugar actuar de “semáforos”, mediante movimientos característicos y mediante un color llamativo. En segundo lugar ordenar al caracol que en vez de buscar las partes más protegidas de la vegetación, vaya directamente a las hojas más altas, donde será rápidamente visto por algún pájaro que se lanzará sobre el “zombificado” caracol… y fin del juego (para el caracol) y ciclo completado para nuestras larvas, que encuentran al hospedador definitivo, se desarrollan hasta adultas y otra vez a empezar.
(Continúa la entrada con vídeos que pueden resultar desagradables, avisados estáis)
Han hablado